Me siento enferma.
De todos modos, física, emocional y psicológicamente.
Siento que tengo todo, todo podrido adentro y quiero vomitar todo lo que no comí. Siento hambre pero no la necesidad de comer, es como un dolor en la panza, como si fuera un agujero negro, y estoy esperando que ese agujero se chupe todo lo que soy, siento y pienso, por que no puedo dejar de pensar. No, no puedo dejar de pensar. De pensar sin pensar realmente, divagar, tener la mente llena de imágenes sin entenderlas y sin querer verlas de verdad porque en ellas hay cosas hermosas, las más hermosas que viví, pero que encerrarme en esas imágenes y todo lo que significan sería una especie de placebo, y los odio porque siempre terminan haciéndome mierda ese tipo de cosas. Por qué no puedo tener bronca cuando quiero tenerla? Quiero gritar hasta que me sangre y se me deshaga la garganta. Me acuesto en la cama y quiero ser arena y deshacerme, quiero desprenderme de mi cuerpo, odio estar encerrada en mi cabeza. No me siento, no soy y creo que EXISTIR en este momento es una condena que no quiero ni merezco, por que hice miles de cosas para no estar así, y terminé mal igual- No entiendo (y eso es lo peor), me siento muy chica, demasiado. Necesito eso, mucho, no se porque me extirparon todo mi bienestar de la nada.
Trato de ponerme en tu lugar, pero de verdad que no puedo. Volvé, no quiero otra cosa y no me voy a cansar nunca de pedírtelo.