No sé ni siquiera ELEGIR mi repertorio.
No sé qué me gusta, no sé diferenciar qué es lo que me hace bien y qué es lo que quiero, NO SÉ LO QUE QUIERO y qué lo que Creo que debería querer.Pero si hay algo que sé es que no quiero jugar más (con nadie. Conmigo misma, menos). Me quiero poder rendir a mis sentimientos más ocultos (ellos siempre tienen la mejor solución) pero todavía estoy esperando una respuesta firme, concreta, inamovible de su parte. De esas que se forman en tu interior y te gritan desde adentro, que te vuelan la tapa de los sesos con su intensidad, de esas que se hacen imposibles de ignorar.
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